The Orange Flood
noviembre 29, 2009
Drei
“Una tarde en la cloaca”
Aqui me encuentro en lo que los vanidosos llamarían infierno. Peste, agua mugrienta, quizá hasta cocodrilos, cadáveres. materia fecal, ninguna señal de Internet o de electricidad. Hay que se poco ortodoxo para entender que es sumamente dificil entender cual es la belleza de lugares como ese. Ante la desesperación de la soledad he decidido codearme con aquellos seres inanimados que el destino ha hecho parias por meros azares del destino.
Me pregunto si un lagarto andará por ahí. Las incoherencias sufren un génesis a veces . Mi espacio personal se ve invadido por la asquerosa esencia del excremento fresco que pasa a través de las coloridas cascadas. Se siente violado, le roba la virginidad, pero no me molesta. ¿Que es la virginidad sino un triste protocolo que le sigue a otros cientos de miles que forman lo que llamamos personalidad? ¿Y que es la personalidad sino un maldito protocolo que nos oculta que en realidad somos genéricos es insignificantes, si no es que unos enormes pecadores de soberbia?
Hoy que me encuentro aqui, entre las antitesis, entre los repudiados me siento en casa y te extraño, estás en manos de ese imbecil pero ya he entendido como son las cosas y la realidad no me duele tanto. Nunca pude probar ese maldito sabor a tabaco de tus labios, quizá en un futuro lo haga bien y como no un maldito pusilánime ya que vi que hasta el artista más devoto debe de hacer trampa al menos una maldita vez y veo que soy debil cuando veo a dos pequeñas serpientes juntarse para inútilmente sobrevivir al ducto de desecho. Yo ya he evolucionado. El amor es para frohlkies, es para gente que no vino al mundo para nada. Incluso los mejores empresarios admiten que su matrimonio se mantiene gracias a protocolos como la familia o la imagen que da una pareja divorciada.
La bifurcación es el destino, como líquido pasa y sólido de queda en el filtro, todo vínculo terminará. En cambio yo, en mi mísera soledad me burlaré de ustedes por que ven al alma como un tecnicismo cursi, en cambio yo lo veo como una mercancía. Estamos en el siglo XXI, era de las máquinas. Supuestamente estamos evolucionado, ¿por que no hacernos máquinas? los sentimentalismos debieron quedarse en el siglo XX, pero ya son historia para debiles cobrades que no quieren servir y producir en lugar de besarse con alguien que tarde o temprano los va a mandar al diablo, si es que les da la oportunidad. Y lo repito ¡Quedense ahí, besandose y jurándose mentiras!, que yo los veré desde la cima y sentiré nada más que lástima por ustedes, hijos negados de la grandeza.
Parece que yo soy un perdedor pero no, por que yo ascenderé, seré una máquina, entre el maldito lecho de olor a mierda fresca y los lagartos acosándome. Aunque en este momento parezca ser un don nadie, no seré frenado por los pensamientos cursis que los angustian. Me haré amoral y libre de todo sentimiento inservible para ascender y ser el portador del ente que cometió el error de traerlos aquí, si incluso a ti, a quien hace poco juré amar, pero lo que sentí se fue contigo. Aquel versión de mi está obsoleta, la nueva se actualiza entre el lecho de los parias jurando que un día volveré y negaré lo que una vez sentí, ¿por que?, por orgullo definitivamente, no me molesta decirlo ¡soy un hipócrita, un desgraciado, un maldito!, pero eso si: ¡NO UN PERDEDOR!
(Nota:Perdoname por pensar de más, lo siento pero quería que supieras que le importas a alguien)